ÁLEX GRIJELMO. El viernes se nos rompió una
cosa de la lavadora, la palanquita de la puerta. Ayer vino un señor para sustituir la pieza y, quizá porque aún tenía fresca la
entrevista de Juan Cruz a Álex Grijelmo, estuve pendiente de sus palabras: oquedad, orificio, arandela... El autor de
La gramática descomplicada comentaba: «
La gente sin excesiva instrucción habla bastante bien. La gente instruida es la que peor habla. Quieren parecerse a los que hablan en inglés». Aunque no sé si el fontanero había recibido más o menos instrucción que yo, no albergo ninguna duda sobre su capacidad expresiva: hablaba bastante mejor que el pretencioso universitario que a duras penas escribe estas líneas.