RAULISTA. Me gustaría ser, qué sé yo, anarquista, comunista, oenegista, progresista, cualquier cosa acabada en ista que sirva para presumir o para que, al menos, te critiquen con fundamento. Pero ya ni siquiera soy periodista. Sin embargo, desde hace unos pocos años, más o menos desde que el Madrid fichó al gran Ronaldo, ha ido creciendo en mí un sentimiento que ya puedo revelar: soy raulista. A pesar de todo.
Digan lo que digan. Aunque no vuelva a marcar un gol.