«MODERN TIMES». BOB DYLAN. Decíamos ayer... que cualquier día de estos Dylan sacaría un disco. Nadie lo echaba de menos, porque cuando uno quiere Dylan ahí están sus viejos discos, pero nadie se atreve a decirle “¡Basta! No es necesario. No hace falta más”. Y no será
Main Street la calle en la que se cuelguen los carteles celebrando su retirada, pero tampoco aquí llueve confeti por la publicación de este «Modern Times».
Una vez alcanzada la cumbre sólo cabe el descenso, caer y volver a subir, pero a medida que pasan los años las piernas van fallando, o en el mejor de los casos le cogen gusto al llaneo y ya no cabe esperar grandes hitos. Es cierto que no hay cristiano, (o judío en este caso) que aguante 44 discos a piñón fijo. También es cierto que no hay cristiano, judío o musulmán que quiera 44 discos de nadie. Al menos yo, que reconozco en Dylan a uno de los músicos más determinantes en la historia de la música rock estoy empachado. Acepto pulpo como animal de compañía, acepto que éste es un gran disco, pero ya no me cabe más Dylan.
Tiempos modernos, nos anuncia el título en un guiño cargado de ironía para un disco cargado de blues-country. Y lo dice él, que hace cuarenta años nos anunciaba que los tiempos estaban cambiando. No es cierto, Bobby, tú te has quedado.
El caso es que el verano se nos escurre de los dedos entre disco y diSco, y éste ha sido el primero en caer entre mis zarpas de lobo hambriento. Nadie nos echaba de menos pero espero con impaciencia que alguien se atreva a decirme ‘¡Basta!’ y convoque a las hordas
dylanianas para darme mi merecido por atreverme a sentir pereza al ver cómo un dinosaurio da sus últimos coletazos, por más que lo haga con suma elegancia. Afilad vuestros cuchillos, la veda está abierta.
bobdylan.com
Publicado el martes, 12 de septiembre de 2006, a las 17 horas y 40 minutos