www.bestiario.com/ojo

LA HORA DEL COMETA. Se desprendió de la noche y vino directo hacia mi ventana, siguiendo una ruta invariable y controlada.

Se paró por fin a muy corta distancia de la casa, gravitando sobre la hierba, que se estremecía alarmada por el fuego.

Yo tuve miedo porque no sabía si el cometa pretendía dar un paso a través de la ventana y abrasarlo todo, o solamente estimular mi memoria para el futuro.

Como ambas cosas halagan la vanidad no pensé ninguna otra; y mientras permaneció allí, inabarcable, emitiendo un sordo latido apenas audible, no hice más que contemplarlo sobrecogido.

Por fin pasó de largo perdiéndose por encima del tejado; y comprendí que sólo quería curiosear y que no había encontrado nada interesante.

Publicado el miércoles, 23 de marzo de 2005, a las 14 horas y 31 minutos

Ilustración de Toño Benavides
L M X J V S D
1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31
  
  





Bitácoras de Bestiario.com:
Afectos Sonoros | Cómo vivir sin caviar | Diario de una tigresa
El mantenido | El ojo en la nuca | Fracasar no es fácil
La cuarta fotocopia | La guindilla | La trinchera cósmica
Letras enredadas | Luces de Babilonia| Mi vida como un chino



© Bestiario.com 2004
bestiario@bestiario.com

Un proyecto de TresTristesTigres