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PARIS.10-2-05.. Un emigrante chino, que trabajaba de forma ilegal en un taller clandestino de la capital francesa, ha quedado “fundido” con su máquina de coser. Los médicos que le atienden han leído un escueto informe en el que lejos de emitir diagnóstico alguno, se han limitado a informar que la extraña fusión entre hombre y máquina se ha realizado a nivel molecular, y que se inclinan a considerar el problema como un caso de hermanos siameses.
El portavoz del equipo médico ha declarado: ”Seguimos con los análisis. Queremos saber si comparten órganos vitales y poder decidir, en el caso de que no puedan sobrevivir ambos, cual de los dos tiene más posibilidades de salir adelante.”
Publicado el jueves, 10 de febrero de 2005, a las 15 horas y 50 minutos
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