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CENTAUROS. Como cada mañana, los centauros se disputaban el turno de entrada en la autopista.
Uno de ellos se detuvo en el arcén buscando en su memoria cierto detalle de su infancia. Una imagen que había vislumbrado en sueños y que no quería perder.
El ruido en la carretera era demasiado intenso y no pudo recordar.
Finalmente se puso en marcha, aceleró hasta igualar su velocidad con la del resto del tráfico y se perdió en la circulación.
Publicado el lunes, 17 de octubre de 2005, a las 20 horas y 34 minutos
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