|
|
AMISTAD. En la barra de La Gitana un tipo con unas patillas como dos escobillas de Water, apuraba un tinto. M y yo mirábamos sus manos cargadas de anillos fascinados por el brillo del colorao. Estábamos tan cerca que no le quedó más remedio que dirigirse a nosotros:
¿Qué preferís, dos vinos o dos hostias?
Y aquel fué el principio de una gran amistad, porque elegimos las cuatro cosas.
Publicado el viernes, 9 de junio de 2006, a las 17 horas y 40 minutos
|