|
LA NOCHE. El local se llama “La Noche”. Es una de esas joyas que ha descubierto M en sus patrullas nocturnas. Está situado en la calle Segovia, bajo el viaducto y su letrero de neón azul es probablemente, una de las últimas cosas que veían los que se tiraban desde lo alto antes de la época de las mamparas “piénsatelomejor”.
Naturalmente iba advertido y aunque estaba preparado para todo, me cegaron los espejos y dorados al franquear la puerta. Varios grupos y parejas sesteaban y reían repartidos por el amplio reservado de butacas de terciopelo rojo. En la pista no cabía un alfiler. Aún así, los que bailaban, se movían con la suficiente holgura como para adornarse sin molestar. Creo que éramos los más jóvenes del local e intentábamos sacar barriga para no desentonar. Cuando la camarera nos preguntó: ¿Qué tomáis cariños? Le dije a M: eres un gran amigo.
Aquel nos pareció un mundo bastante macho, donde las mujeres, es decir, las señoras, visten piezas exclusivas de “boutique” de barrio y zapatazos de tacón de aguja con incrustación de brillantes de cristal. Donde los tíos, es decir, los señores(o los cariños)lucen el “colorao” en el cuello y si te dan un puñetazo te dejan marcados cuatro anillos y una alianza. Donde los pelos del pecho escapan entre los botones de una camisa ajustada al riñón y los relojes pesan medio kilo. Donde todo el mundo baila bien la rumba y no hace como que sabe, que es lo que hago yo.
Eran las cuatro de la madrugada y aún faltaban un par de horas para que el sitio quedase contaminado por otro tipo de público. Para M y para mí, que estamos hasta los cojones de sitios trufados de clase y diseño,”La Noche” es el paraíso.
-No sé si voy a saber contar todo esto-le dije, cuando un personaje sacado de un cuadrilátero de boxeo anunciaba una actuación en directo.
-Cuéntalo en dos partes-sugirió M muy atinado, porque cuando salió el cantante sentí no tener una cámara a mano.
Y estábamos sentados en primera fila.
[Versión para imprimir]
[Enviar]
Publicado el martes, 22 de noviembre de 2005, a las 8 horas y 27 minutos
Envía un comentario
[1] La Noche. Viví al lado y siempre quise entrar. Los carteles de los que actuan son un derroche de bizarrismo...
Cuentme y quizás me anime a entrar.
[2] No. lo pienses más.Entra de cabeza.No te arrepentirás ,pero vete antes de las cuatro para ver algún numero.La cosa no tiene desperdicio.Yo estoy deseando volver.
Comentado por
toño | 22/11/2005 13:37
[3] Habrás que que ponerse las mejores galas y dejarse caer por allí. Llevaré la cámara
[4] ¿Quedamos?. ¿Y si hacemos la "Primera Concentración El Ojo en la nuca" en La Noche? Estaría bien
Comentado por
Tania | 23/11/2005 00:59
[5] Buena idea. Tania.A ver como podemos promocionarla.Lo malo es que estos sitios se contaminan fácilmente,como las tribus amazónicas que permanecen aisladas.Pero no me resisto a tu sugerencia.
Comentado por
toño
| 23/11/2005 08:36
[6] Cuando vamos?. Deseoso de ir y probar los mullidos asientos de raso rojo desteñidos y ajados por las nalgas de chulos, macarras y gente con el rostro de Camarón en "colorao" colgado del cuello. con fulanas que huelen a "Carrolina Horrores" y machos de palillo en la comisura de los labios.
( Así me lo imagino)
Comentado por
El Puñalón | 23/11/2005 12:03
[7] Antes de que lo cierren. Ademas debe de irse antes de que suceda un cierre.
Por motivos laboral he visto como desmantelaban un bar de ese estilo en la esquina de la plaza de santo domingo con la esquina de la calle de la bola. No hay palabras para describir las moquetas y cortinajes que los obreros sacaban. ( de ahí obtuve la inspiración para el anterior post)
Comentado por
El Puñalón | 23/11/2005 12:06
[8] Esperemos. que no nos falte nunca un sitio así.
Comentado por
toño | 24/11/2005 06:56
|